domingo, 9 de noviembre de 2014
miércoles, 17 de septiembre de 2014
Migrantes cuentan con acceso a programas sociales en la Ciudad de México
SM Rico
Durante su paso por la capital, la comunidad migrante nacional y extranjera puede obtener servicios de salud, seguridad, alimentación y respeto a sus derechos humanos, afirmó Miguel Ángel Mancera.
En el marco de la inauguración de los trabajos para la edificación del Primer Centro de la Interculturalidad de la Ciudad de México, “Miguel León-Portilla”, el Jefe de Gobierno reconoció el compromiso de la Ciudad con la comunidad migrante: “los habitantes de una ciudad como esta, deben y debemos percibir la diversidad como algo positivo, como un recurso, algo propio” manifestó.
En información del boletín de prensa de la Secretaría de Turismo del DF, en un evento realizado el pasado mes de agosto en el Museo de la Ciudad de México, ante representantes de distintas comunidades, entre ellas; zapotecas, otomíes, italianas y cubanas, el mandatario local resaltó que la capital del país asume su papel como espacio de diversidad en donde conviven diversos tipos de creencias y tradiciones.
Mancera Espinosa, estuvo acompañado por los secretarios de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades, Hegel Cortés Miranda y el de Turismo, Miguel Torruco Marqués; asimismo por el secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), Álvaro Marchesi; junto con el jefe del Servicio de Iniciativas Democráticas del Consejo de Europa, Eladio Fernández.
Los apoyos han sido posibles por medio del acceso a programas sociales y el acompañamiento de dichas comunidades en su paso por la capital del país, además por la expedición hasta el momento, de alrededor de 15 mil credenciales “Huésped Migrante” que permiten el acceso a servicios de salud y seguro de desempleo, (en el caso de aquellos capitalinos que se encuentren en Estados Unidos).
Por otra parte el Jefe de Gobierno dijo que la capital cuenta con una Comisión Intercultural, la cual está conformada por la Consejería Jurídica; la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal; el Instituto de las Mujeres local; la Comisión de Derechos Humanos del DF; el Mecanismo de Seguimiento y Evaluación del Programa de Derechos Humanos del DF y las 16 jefaturas delegacionales.
Esta comisión se encargará de atender la movilidad humana en la Ciudad de México junto con un programa sectorial, enfocado a la interculturalidad y a brindar atención a los migrantes; tanto los de origen nacional y los capitalinos en retorno como aquellos de procedencia extranjera en su paso hacia el norte del país, puesto que la cantidad de migrantes va en aumento con el paso del tiempo.
Recientemente el Instituto Nacional de Migración (INM), reportó en su boletín de prensa 31/14, que ha “rescatado, protegido y reintegrado a su seno familiar”, entre enero de 2013 y mayo de 2014, a 14 mil 907 migrantes, entre niñas, niños y adolescentes; originarios básicamente de Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), con datos del censo 2010; una gran parte de estos migrantes son jóvenes de entre 15 y 29 años, la mayoría hombres, tanto internos como internacionales (51.1 y 55.9% respectivamente), y tienen como principal causa de su cambio de residencia la búsqueda de mejores oportunidades de empleo y en menor grado, redes familiares ya establecidas en sus lugares de destino.
Durante su paso por la capital, la comunidad migrante nacional y extranjera puede obtener servicios de salud, seguridad, alimentación y respeto a sus derechos humanos, afirmó Miguel Ángel Mancera.
En el marco de la inauguración de los trabajos para la edificación del Primer Centro de la Interculturalidad de la Ciudad de México, “Miguel León-Portilla”, el Jefe de Gobierno reconoció el compromiso de la Ciudad con la comunidad migrante: “los habitantes de una ciudad como esta, deben y debemos percibir la diversidad como algo positivo, como un recurso, algo propio” manifestó.
En información del boletín de prensa de la Secretaría de Turismo del DF, en un evento realizado el pasado mes de agosto en el Museo de la Ciudad de México, ante representantes de distintas comunidades, entre ellas; zapotecas, otomíes, italianas y cubanas, el mandatario local resaltó que la capital del país asume su papel como espacio de diversidad en donde conviven diversos tipos de creencias y tradiciones.
Mancera Espinosa, estuvo acompañado por los secretarios de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades, Hegel Cortés Miranda y el de Turismo, Miguel Torruco Marqués; asimismo por el secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), Álvaro Marchesi; junto con el jefe del Servicio de Iniciativas Democráticas del Consejo de Europa, Eladio Fernández.
Los apoyos han sido posibles por medio del acceso a programas sociales y el acompañamiento de dichas comunidades en su paso por la capital del país, además por la expedición hasta el momento, de alrededor de 15 mil credenciales “Huésped Migrante” que permiten el acceso a servicios de salud y seguro de desempleo, (en el caso de aquellos capitalinos que se encuentren en Estados Unidos).
Por otra parte el Jefe de Gobierno dijo que la capital cuenta con una Comisión Intercultural, la cual está conformada por la Consejería Jurídica; la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal; el Instituto de las Mujeres local; la Comisión de Derechos Humanos del DF; el Mecanismo de Seguimiento y Evaluación del Programa de Derechos Humanos del DF y las 16 jefaturas delegacionales.
Esta comisión se encargará de atender la movilidad humana en la Ciudad de México junto con un programa sectorial, enfocado a la interculturalidad y a brindar atención a los migrantes; tanto los de origen nacional y los capitalinos en retorno como aquellos de procedencia extranjera en su paso hacia el norte del país, puesto que la cantidad de migrantes va en aumento con el paso del tiempo.
Recientemente el Instituto Nacional de Migración (INM), reportó en su boletín de prensa 31/14, que ha “rescatado, protegido y reintegrado a su seno familiar”, entre enero de 2013 y mayo de 2014, a 14 mil 907 migrantes, entre niñas, niños y adolescentes; originarios básicamente de Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), con datos del censo 2010; una gran parte de estos migrantes son jóvenes de entre 15 y 29 años, la mayoría hombres, tanto internos como internacionales (51.1 y 55.9% respectivamente), y tienen como principal causa de su cambio de residencia la búsqueda de mejores oportunidades de empleo y en menor grado, redes familiares ya establecidas en sus lugares de destino.
viernes, 12 de septiembre de 2014
miércoles, 27 de agosto de 2014
lunes, 18 de agosto de 2014
viernes, 15 de agosto de 2014
jueves, 14 de agosto de 2014
Migración infantil, del sueño a la pesadilla
Fotografía parte del artículo de Albor Ruiz: Niños migrantes: una tragedia humanitaria de enormes proporciones, publicado en el portal: Progreso semanal. En él se evidencia la precaria situación de los menores y la petición del grupo cibernético Presente.org a la administración Obama para su pronta solución.
http://progresosemanal.us/20140702/ninos-migrantes-una-tragedia-humanitaria-de-enormes-proporciones/
SM Rico
Con la
esperanza de un mejor entorno, en busca de sus padres o de un mejor futuro,
abandonan su país constantemente; no es nada nuevo y sin embargo ha saltado a
los medios en los últimos meses como algo urgente y como una emergencia
humanitaria dada la enorme cantidad de desplazados en los últimos meses.
De un lado de la frontera puede verse un interminable desierto, del otro, el enorme océano, el golfo de México, tan cerca pero también lejano, lejano como la felicidad que no llegará a sus vidas. Sus lugares de origen abarcan a México y Centroamérica, el conjunto de Estados más afectados por crisis recurrentes, narcotráfico y falta de oportunidades para los sectores más desprotegidos.
De un lado de la frontera puede verse un interminable desierto, del otro, el enorme océano, el golfo de México, tan cerca pero también lejano, lejano como la felicidad que no llegará a sus vidas. Sus lugares de origen abarcan a México y Centroamérica, el conjunto de Estados más afectados por crisis recurrentes, narcotráfico y falta de oportunidades para los sectores más desprotegidos.
El Instituto Nacional de Migración (INM) ha reportado recientemente en su boletín de prensa 31/14, que heroicamente ha “rescatado, protegido y reintegrado a su seno familiar”, entre enero de 2013 y mayo de 2014, a 14 mil 907 migrantes, entre niñas, niños y adolescentes; originarios básicamente de Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua.
Además, en el Directorio de Programas Institucionales Dirigidos a la Población Migrante 2013, el INM enlista según sus propios datos, un total de 77 programas de atención y orientación sobre “temas relacionados con educación, empleo, financiamiento e inversión, protección a personas mexicanas en el exterior, protección en México, remesas, salud, tecnologías de la información y el conocimiento, entre otros”; sin embargo esto solo nos deja ver la enorme distancia que hay entre una burocracia gris y un oscura realidad.
Estos menores pretendían llegar a Estados Unidos y en el texto se sugiere que el gobierno mexicano, por su gracia, ha llevado a estos niños a la puerta de sus casas, poniéndolos a salvo de las garras de la incertidumbre. Sin embargo al final, desamparo y puertas cerradas son parte de su situación actual, pues para ellos son lejanos e idealistas, así los ven, por no tomar en cuenta las razones de su proceder, pues solo las imaginan y muchos otros las aprovechan.
Van en la búsqueda, más que de un sueño, de una digna realidad; tratan de conseguir lo mínimo, un trabajo, un futuro o una familia. Sin embargo algunos no acuden por ayuda ni son rescatados por las autoridades como aluden las instituciones involucradas, y ya sean niños o adultos enfrentan un destino desolador, pero que están dispuestos a afrontar en lugar de padecer la constante crisis y el hambre, el abuso de sus gobiernos, de sus policías y de sus criminales.
¿Qué les espera en su camino por México? Muchos llegarán hasta la frontera, pero muchos más caerán en manos del crimen organizado; su destino, ser donadores forzados del mercado negro de órganos (hígados, riñones y algo más), o permanecer como víctimas de la trata de personas; un mercado sexual que entre la frontera sur y el centro del país encuentra un paraíso de impunidad y en el que vivirán sin esperanza o posibilidad de escape.
Por otra parte los que van en camino, están a merced de las corruptas fuerzas policiales mexicanas; las cuales pueden abusar, golpear o vender a cada uno de ellos sin dejarles mayor elección; los migrantes adultos y los niños en especial, no tienen conocimiento de sus derechos ni de sí mismos en muchas ocasiones; deberán cooperar con sus captores o terminar en alguna fosa clandestina como en las masacres de San Fernando que como película tienen primera y segunda parte.
De los ciudadanos conscientes y de las autoridades responsables, no se encuentra suficiente ayuda o queda opacada por la actuación de aquellos otros, los que como cazadores los esperan, son como una vela en medio del desierto por la memoria de un desconocido, el hermano, el padre o el compañero de viaje. No hay buenos augurios para estos niños y mucho menos un verdadero interés de los gobiernos involucrados en el tema por terminar con sus problemas.
Son criminales para el gobierno de Estados Unidos, y en consecuencia del gobierno mexicano; serán detenidos y los abusos que padezcan nunca en su totalidad conoceremos; solo los vestigios, los pedazos del viajero, las partes que no se pudieron vender; solo quedarán las partes que sirven para hacer entender; servir de ejemplo a otros, otros más que no tienen más opción que obedecer, ser fieles, ofrecer, dejarse someter.
Es un incómodo problema que tienen los dos gobiernos; lo perturbador para el resto de los mexicanos y los centroamericanos es que solo en discursos quedarán, solo planes, burocracia y un teléfono para denuncia; usarán la estrategia política más común; dejar pasar el tiempo, esperando que el olvido se encargue del resto, y que las pequeñas oficinas y sus funcionarios, se puedan beneficiar con inflados presupuestos para nuevos y flamantes encargados de despacho.
Los hechos dejan ver más un motivo racial que de falta de oportunidades, es por miedo más que por falta de recursos y no se detendrán en su afán, no desean dejar entrar más pobres a su opulento país, enseñan a sus hijos a verlos como una amenaza cuando en la realidad son las víctimas de los gobiernos pasados y los actuales; los Chicago Boys, los militares asesinos, los civiles ladrones y de actitudes e intereses empresariales y políticos que toman diferentes formas.
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